¿Qué hace que una mentoría sea efectiva?

11 julio 2017

Investigadores de la Universidad de Illinois, Chicago, han realizado un estudio para evaluar cómo impacta el tipo de relación de mentoría en la vida del mentorado.

El estudio toma como ejemplo relaciones de mentoría 1 x 1 surgidas de forma natural entre adolescentes y adultos de su entorno. El objetivo del estudio es aplicar las conclusiones a los programas de mentoría existentes, y a la vez desarrollar un método para evaluar su efectividad.

Para llevar a cabo los análisis se tomó información de la base de datos pública sobre salud adolescente (Add Health), centrándose únicamente en la información de aquellos jóvenes que habían respondido afirmativamente a la pregunta “¿Algún adulto ha marcado tu vida de forma positiva desde que tenías 14 años, exceptuando tus padres?”. En la primera fase, se analizó la relación de mentoría: el papel del mentor (si era profesional, informal o familiar), la frecuencia del contacto, la proximidad de la relación y la duración de la mentoría (en años). En la segunda fase, los autores aplicaron el conocimiento extraído sobre la relación de mentoría para determinar su impacto en los resultados “de vida” de los mentorados, específicamente en cuatro ámbitos: ámbito académico o del trabajo, ámbito del comportamiento, ámbito del bienestar psicológico y ámbito de la salud física.

Los resultados del estudio demuestran que las características de la relación entre el adolescente y el mentor afectan directamente en la vida del primero. Una de las conclusiones principales es que los mentores externos a la familia (profesionales e informales) se asocian con resultados más positivos tanto en la educación como en la salud física general, puesto que es más probable que introduzcan o promuevan actitudes y perspectivas alternativas a las que ya se conocen o practican. También se detecta una relación entre el hecho de tener mentores profesionales (en la mayoría de casos profesores u orientadores escolares) y tener un porcentaje de asistencia a clase mayor, además de un menor consumo de drogas y tabaco. Sin embargo, el bienestar psicológico (buena autoestima, satisfacción con la vida que se lleva, menos síntomas de depresión o de tendencias suicidas) no está asociado a ningún tipo de mentor específico, sino únicamente a la proximidad de la relación que se tiene con él. Cuanto más próxima es la relación del mentor con el adolescente (definida por la confianza, el sentimiento de empatía y una apreciación mutua), más querido y mejor autoestima tendrá el adolescente mentorado.

Con esa información, los autores del artículo buscan alentar la creación de mentorías tanto formales como informales con adolescentes, sin que eso signifique una sustitución de las relaciones de familia, sino más bien un complemento. También recuerdan que es muy importante subrayar a los mentores la necesidad de crear vínculos emocionales con sus mentorados, para poder tener un impacto positivo en su salud mental, e incluso en su comportamiento social.

Fuente: DuBois, DL & Silverthorn N. Characteristics of Natural Mentoring Relationships and Adolescent Adjustment: Evidence from a National Study. The Journal of Primary Prevention. 2005, 26(2). DOI: 10.1007/s10935-005-1832-4

 

 

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