Se presentan dos proyectos de mentoría en el encuentro Mentoring Meet & Match de Bruselas

16 mayo 2017

Organizaciones de mentoría de toda Europa y representantes de la Comisión Europea se reúnen para debatir sobre los efectos multisectoriales de la mentoría y visibilizar buenas prácticas.

La jornada Mentoring Meet &Match, organizada por el European Center for Evidence-Based Mentoring el 11 y 12 de abril de 2017, fue un punto de encuentro de las entidades e instituciones para compartir, por primera vez, experiencias sobre el efecto de la mentoría, especialmente en la población juvenil.

El responsable del área de relaciones interdepartamentales y participación de la Generalitat de Catalunya, Orland Cardona, participó en la jornada explicando cómo la Generalitat apoya y promueve la mentoría social, a través de la presentación de dos programas que se desarrollan en Catalunya: el proyecto Rossinyol y el nuevo programa de mentoría para refugiados, del Programa Català de Refugi. “El Meet & Match fue una jornada para conocer diferentes propuestas y actividades de mentoría que realizan entidades, gobiernos locales o estatales de toda Europa; fue muy provechosa”, describe Cardona que asistió a la jornada invitado por la Coordinadora de Mentoría Social.

Para la directora de la Coordinadora de Mentoría Social, Marta López, participar en un evento de mentoría europeo “es una oportunidad para establecer vínculos con proyectos de otros países, aprender de experiencias con larga trayectoria y comprender que el impacto de la mentoría va más allá de las fronteras nacionales”. López considera, además, que “ya es hora de que la mentoría actúe como lobby en las políticas europeas, dado el efecto más que contrastado que tiene”.

En este sentido, el hecho de contar a nivel estatal con una Coordinadora de Mentoría Social ha sido, según Cardona, “un gran acierto que fortalece el proyecto, puesto que permite aglutinar entidades que trabajan en mentoria que comparten necesidades, inquietudes y experiencias y que trabajan con una metodología en común”.

En el caso del primer proyecto presentado, el proyecto Rossinyol, se trata de una iniciativa pionera en el estado, que se desarrolló, por primera vez, hace más de 10 años por la Universitat de Girona, basándose en la experiencia del “Nightingale Project”, nacida en la Universidad de Malmö en 1997. En el proyecto los mentores son universitarios que acompañan a menores migrantes o de colectivos vulnerables en distintas actividades de ocio, culturales o deportivas con el objetivo de mejorar las redes sociales y la autonomía de los menores, mejorar su comunicación intrapersonal y contribuir también en su crecimiento personal. “Este tipo de proyectos son una muestra de la colaboración eficiente entre los ayuntamientos, las entidades del tercer sector y las universidades para ayudar a superar problemas sociales”, explica Cardona.

De hecho, el éxito del proyecto Rossinyol hizo pensar a la Generalitat en la necesidad de impulsarlo en otros territorios de Catalunya y de ahí que hoy el proyecto esté también presente en Barcelona y Tarragona dónde es gestionado por la Fundación Servei Solidari y la Asociación Quilòmetre Zero, respectivamente.

El segundo programa presentado por Cardona fue el del Programa Català de Refugi en el que la mentoría tiene un rol protagonista. Actualmente, se están formando más de 2.000 personas voluntarias para hacer de mentoras de refugiados y a partir del mes de julio se empezarán a asignar los grupos de acogida. “Nos fijamos en programas de mentoría que se llevan a cabo en Canadá y en alguna experiencia en Irlanda. Nos parecieron modelos donde la mentoría, como metodología que funciona con bases científicas, era una herramienta que podíamos ofrecer para mejorar la inclusión y la autonomía de las personas refugiadas”, detalla Cardona.

Durante las semanas de formación, los mentores reciben formación teórica, por ejemplo sobre el estatuto y el derecho de los refugiados, y práctica donde se explican posibles casos que los mentores puede que experimenten y se aportan herramientas para solucionarlos. Cada grupo o familia de refugiados tendrá un mínimo de tres personas mentoras asignadas con el objetivo de mejorar el aprendizaje de la lengua de acogida, contribuir a la inserción laboral de las personas refugiadas y a facilitarles la ampliación de su red social.

La Coordinadora de Mentoría Social ha asesorado a la Generalitat, identificando los puntos clave del diseño del programa, así como los riesgos derivados, principalmente, de su magnitud. Según su directora, “el Pla Català de Refugi es una muy buena oportunidad para hacer visibles las potencialidades de la mentoría en el trabajo con colectivos vulnerables, pero es también un reto”, por lo que desde la Coordinadora recomiendan que la implementación y seguimiento del mismo se hagan con la calma y con el rigor científico que se requieren para un plan piloto de esta envergadura.

1 Comentario

  1. mohamed

    Yo soy uno de los futuros voluntarios en ayudar en la integración y acogida de refugiados en Cataluña. Espero con la ayuda de la administración y la sociedad catalana que no sea tan larga ni problemática como nuestra integración. Muchos de nosotros llevamos más de cincuenta años y lo único que se sabe de nosotros es el burka o los conflictos con las mezquitas con algun ayunatamiento.

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