Los efectos de una mentoría adulta en estudiantes de primaria e instituto

22 noviembre 2017

SMILE ofrece simultáneamente los resultados de una evaluación de un programa de mentoría escolar y las herramientas necesarias para que coordinadores monitoricen y analicen el impacto de sus programas.

La iniciativa SMILE (Study of Mentoring in the Learning Environment) se dedica a analizar los resultados de programas de mentoría en entornos escolares, con el objetivo de usar el conocimiento extraído para reclutar a los mentores más apropiados para estudiantes de colegios e institutos. Los resultados que presentamos corresponden a un estudio basado en datos aleatorios a gran escala de un programa de apoyo y de mentoría de baja intensidad a jóvenes de entre 10 y 18 años, de una durada aproximada de 3 meses con una media de 8 encuentros.

El estudio evaluó el impacto del programa en 516 estudiantes de 19 centros educativos, en los que se incluyeron los equivalentes a escuelas de primaria, de institutos de la ESO y de bachillerato. Todos estudiantes tuvieron, por parte de la asociación Communities in Schools of San Antonio (CIS-SA), acceso a todo tipo de servicios de apoyo (orientación escolar, tutoría, etc.), pero solo 252 contaron, además, con un mentor/a adulto/a. La mayoría de mentores fueron de origen latinoamericano (54%), mujeres (73%) y estudiantes de la universidad (70%). Los mentores fueron seleccionados por CIS-SA en negocios locales, universidades, espacios de militancia y organizaciones locales. No se les ofreció ningún incentivo, pero recibieron una formación previa al programa. Posteriormente a cada encuentro con el mentorado, el mentor debía rellenar un informe realizado por SMILE disponible para imprimir en su página web.

Para evaluar los resultados se midieron 21 indicadores: conectividad con el entorno (escuela, profesores, compañeros y compañeros de origen distinto al propio) mediante la escala Hemingway, autoestima (global, en el presente, en el futuro, percepción de los compañeros, la escuela, o la familia, y autoestima física), habilidades sociales (empatía, asertividad, cooperación y auto-control), apoyo social (amigos, familia) y esperanza y pertenencia.

Pasados ocho meses desde el inicio, las parejas del programa de mentoría se habían encontrado una media de 8 veces, y habían durado aproximadamente 3 meses. Estos estudiantes tuvieron, en comparación con los jóvenes que sólo contaban con los servicios de apoyo de CIS-SA, mejores resultados en todos los indicadores, pero solo en cuatro casos de forma significativa y sistemática:

  1. Unión con los compañeros
  2. Autoestima global
  3. Autoestima en el presente
  4. Apoyo recibido por parte de los amigos

 

Un análisis más profundo, por género y por escuela, indicó que aquellos que habían recibido un impacto más positivo del programa eran los niños en escuelas de primaria y las chicas de instituto. Por otro lado, se encontraron algunos efectos negativos, aunque no importantes, en chicos de mayor edad y en niñas de primaria.

En definitiva, este análisis es interesante más allá de los resultados del estudio, puesto que SMILE pone a disposición de los coordinadores de programas de mentoría las herramientas necesarias para evaluar resultados, y para poder monitorizar la mentoría a lo largo de del tiempo de relación: Desde la escala de connectividad, a las hojas de informe para mentoreso las actividades para mentores y análisis de resultados.

 


Fuente: Study of Mentoring in the Learning Environment (SMILE). Disponible en: https://www.childtrends.org/programs/study-of-mentoring-in-the-learning-environment-smile/

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