La experiencia de Conxi y Sergio en el programa de mentoría laboral MentorHabilitats

29 noviembre 2017

Una de las 26 parejas de mentor y mentorado que participaron durante el curso pasado en MentoHabilitats nos cuentan su experiencia.

Conxi y Sergio han sido una de las 26 parejas de mentor y mentorado que participaron durante el curso pasado en el programa MentorHabilitats, un proyecto para la inclusión laboral de jóvenes en situación de vulnerabilidad social, desarrollado de forma colaborativa entre Fundació Marianao, Fundesplai, Punt de Referència y Fundació Éxit. Este programa incluye, además de una formación inicial sobre mentoría para los mentores y mentoras y un análisis inicial de las competencias de los y las jóvenes, 6 meses de encuentros semanales mentor/mentorado y encuentros grupales mensuales con otras parejas participantes en el proyecto. Hoy, nos cuentan animados cómo ha sido su experiencia.

Conxi, ¿por qué te apuntaste como mentora en MentorHabilitats?

Yo soy colegiada en ingeniería informática y conocí el programa a través de un anuncio del colegio. Me apunté porque hacía tiempo que tenía ganas de lo que yo llamo “enlazar con las siguientes generaciones”. Tengo la sensación de que tenemos mucho que aportar. Además, también me interesaba conocer mejor el desencaje entre el problema de la ocupación juvenil y el montón de oportunidades desperdiciadas. Quise entender en primera persona qué está sucediendo y ver cómo podía contribuir.

Sergio, ¿cómo llegaste a participar en MentorHabilitats?

Empecé un curso de microinformática en la entidad Fundesplai, en el Prat; y en las reuniones informativas previas al curso, nos comentaron que colaboraban en un proyecto de orientación laboral para ayudarnos a los jóvenes y orientado a conocernos mejor a nosotros mismos.  No era obligatorio, pero si a alguien le interesaba podía preguntar y apuntarse. Estuve mirando un poco de qué se trataba y me dije, ¿por qué no? Siempre va bien que alguien te eché una mano, así que me dije “me voy a apuntar a ver qué tal es”. Ahora mismo creo que hice bien.

¿Y cómo fue el primer encuentro con Conxi?

La verdad es que fue bastante gracioso (los dos se ríen). Fue en una dinámica. Nos dieron un papelito en el que habían escrito una característica de cada uno de nosotros y se trataba de ir preguntando a los demás hasta encontrar a la persona que sería tu pareja durante el programa. Lo que pasa es que se equivocaron, a Conxi le dieron un papel que ponía que me gustaban los perros y a mí me gustan los gatos, entonces hubo un momento que todos tenían su pareja y faltábamos nosotros, así que nos encontramos por descarte.

Conxi, ¿cuál es el cambio que más destacarías o que más habéis trabajado con Sergio?

Hemos trabajado varias cosas. Sergio siempre me decía que se comunicaba mal y yo no lo veía así. Primero trabajamos el tema del currículum, ayudarle a poner un poco más en valor todo lo que ha ido haciendo, porque ha hecho muchas cosas y todas ellas tienen su valor. Hicimos un buen recorrido. Al final le he notado mucha diferencia en los simulacros de entrevista, en el speed dating… Sergio tenía mucho más interiorizada toda tu trayectoria, con lo cual podía explicarlo mucho mejor, estaba más seguro. Así que no es que no supiera comunicarse, sino que necesitaba sentirse seguro con lo que tenía que decir.

Podemos decir que por un lado trabajamos sobre el pasado y por el otro el futuro. Fue interesante ver que, en la parte del futuro, ellos (los mentorados) piensan en el futuro como en las próximas semanas, pero cuando te quieres formar en algo el futuro es mucho más. Para mí fue interesante conocer las diferentes perspectivas de futuro. Hicimos un trabajo de hacia dónde orientarse más allá de lo que el día a día te obliga a hacer y tener un poco marcado por donde formarte.

Y a ti, ¿qué te ha aportado participar como mentora en este programa?

Mucha energía. El hecho de por un lado poder contribuir, que es algo que es mi motor interno, y luego conocer a Sergio y a todos los demás: mentorados, nuestro equipo… me ha dado una riqueza personal que me ha aportado mucha energía. Aunque saliera de las sesiones cansada físicamente, salía con mucha energía.

Sergio, ¿tú qué destacarías de las sesiones grupales?

Pues la verdad, bastante ayuda en temas importantes. Hay cosas que uno ve de una manera, y cuando ves cómo lo ven las otras personas y te encuentras con los diferentes puntos de vista, a veces dices “pues a lo mejor sí que tengo que cambiar mi planteamiento”. Básicamente lo que me han explicado otras personas y ver cómo se desarrollaban, me ha aportado mucho y me ha ido bastante bien.

¿Me quieres poner un ejemplo?

En una de las sesiones tuvimos que hacer carteles que llamaran a la gente a donar sangre, pensar un eslogan para atraer al público. Yo propuse cosas que veía normales o que para mí no eran “ni fu ni fa”, en plan “si cuela bien”. Viendo la reacción de la gente y de mis compañeros, me di cuenta de que valía. Hubo gente que me dijo que valía para hacer márquetin.

Conxi añade: le salieron mensajes potentes. Y Sergio: Y yo me sorprendí. Escuchar los puntos de vista de las personas que te hacen ver que a lo mejor algo que tú piensas que no tiene ningún tipo de valor o tiene un valor justo, sí tiene un gran valor, es estimulante.

¿Con qué momentos te quedarías del programa?

Sergio:  Momentos ha habido bastantes. Lo que más me ha gustado del proyecto sobre todo han sido las reuniones individuales con Conxi, porque ahí es donde más hemos estado trabajando. En las grupales también hemos hecho cosas, pero donde más me he sentido cómodo, he explicado cosas que me preocupaban, cosas que quería cambiar, cosas que al final he acabado mejorando, etc. era en las individuales.

Conxi: Es difícil elegir. Las individuales son muy potentes, y la combinación con sesiones de grupo también, porque tú puedes trabajar cosas en individual pero el grupo te ofrece la oportunidad de ponerlas en práctica: simular entrevistas, el trabajo en equipo… yo creo que esta combinación es positiva.

Ya que Sergio ha destacado un momento de las sesiones individuales, yo me iré a un momento de las grupales, donde hubo una sesión que era para conocernos todos que para mí fue muy buena. Nos pusieron las fotos de WhatsApp de cada y teníamos que adivinar de quien era. Algunas estaban bastante claras, pero otras eran dibujos, frases y cosas diferentes. Además, debíamos escribir una característica de esa foto y colgarla en la espalda de cada uno, de modo que cada uno llevaba su etiqueta.

Hubo grandes descubrimientos, gente que dijo que nunca se hubiera imaginado que le dirían según qué y sobre todo los mentorados, que fueron llenando su cesta de valores.

Conxi, ¿qué te llevas de participar en este programa? ¿Recomiendas la experiencia a otros trabajadores?

Me llevo haber conocido a personas encantadoras y a amigos, porque con Sergio ya seguiremos enganchados. También me llevo energía y nada… que ya me he apuntado al siguiente programa! Yo si lo recomiendo, porque además hace falta.

¿Y tú Sergio, lo recomendarías?

La verdad es que sí, porque hay mucha gente que a lo mejor esta como estaba yo al principio, un poco reacia a estas cosas, y necesita un pequeño empujón para meterse. A lo mejor ellos no lo saben, en mi caso fue por curiosidad. Pero sí que he conocido a gente que le he dicho que se debería apuntar porque he visto que les iba a ayudar.

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