Entrevista a Óscar Prieto-Flores

18 septiembre 2017

Hablamos con Óscar Prieto Flores, profesor e investigador de mentoría social de la Universitat de Girona. Óscar fue uno de los impulsores del primer programa de mentoría universitaria en España.

¿Cuál fue tu primer contacto con la mentoría social?

Mi primer contacto fue en el año 2006 cuando Jordi Feu, amigo y profesor de la Universitat de Girona, me invitó formar parte de la Red Nightingale y a colaborar con él en la prueba piloto del Rossinyol Girona. En ese momento estábamos trabajando en un proyecto Comenius financiado por la Unión Europea que pretendía expandir el modelo Nightingale creado en Malmö en 1997 a otras universidades europeas.

La Universitat de Girona es pionera en la implementación de proyectos de mentoría en España, ¿Cuál ha sido la evolución de los proyectos en los últimos diez años?

Específicamente lo es en lo que se refiere a los programas de mentoría con estudiantes universitarios y adolescentes. Los primeros en implementar la mentoría en general fue Punt de Referència en 1998. Los programas de mentoría social han crecido considerablemente en los últimos diez años. Hasta entonces existían proyectos pequeños y atomizados en España. Con la crisis económica y las medidas de austeridad, la mentoría es percibida como una opción complementaria para dar respuesta a las necesidades urgentes de la población más necesitada, especialmente los jóvenes. Las organizaciones del tercer sector también lo ven como una opción muy viable para movilizar al voluntariado. Es muy probable que el número de programas vaya más en aumento si el trabajo que las organizaciones hacen sobretodo es efectivo y está enfocado empíricamente.

¿Cómo ha cambiado la estructura, los contenidos y el seguimiento de estos proyectos?

Cada vez más los técnicos y técnicas de los programas se van formando sobre cuáles son los componentes de los programas de mentoría que ayudan a su efectividad. Una de las mayores preocupaciones que tenemos es que una mala gestión de un programa de mentoría puede no solo no causar beneficios sino incluso ser perjudicial para el desarrollo de los jóvenes. Hay que ir con cuidado y gestionar bien los programas en base a evidencias y asegurar que las relaciones causen beneficio mutuo. También puede suceder todo lo contrario, una buena implementación del programa puede conllevar unos resultados muy prometedores. En esta fase nos encontramos ahora, en la que los programas de mentoría puedan seguir una buena base de gestión para asegurar un impacto adecuado en los jóvenes. Hay programas que han realizado cambios en su estructura y otros que están comenzando que tienen en consideración los elementos básicos que un programa tiene que tener con ayuda de la Coodinadora de Mentoría Social.

Una de las mayores preocupaciones que tenemos es que una mala gestión de un programa de mentoría puede no solo no causar beneficios sino incluso ser perjudicial para el desarrollo de los jóvenes.

Recientemente, has realizado una estancia en la Universidad de Massachusetts Boston. ¿En qué ha consistido consistir tu estancia en UMASS Boston y qué líneas de investigación has llevado a cabo?

He trabajado con la profesora Jean Rhodes y Justin Preston en una comparativa sobre los programas de mentoría en Estados Unidos y Europa. Queremos ver las diferencias y puntos en común y qué podemos aprender unos de los otros. Especialmente, queremos observar cuales son los aprendizajes que los programas de mentoría en Europa pueden obtener de muchos estudios previos existentes en el contexto americano que los han evaluado. También, por otro lado, la mentoría en Europa se encuentra más conectada con otros programas sociales y no tan aislada como la mentoría en Estados Unidos.

¿Cómo se puede medir la efectividad de un proyecto de mentoría social?

La efectividad de un programa de mentoría se puede llevar a cabo de muchas formas. La más conocida es la de los Randomized Control Trials (RCTs) en el que existe un grupo de tratamiento y un grupo de control. Pero también se pueden llevar a cabo estudios más cualitativos sobre qué cambios genera en la biografía de los jóvenes la relación de mentoría en relación a la educación, el trabajo o su inclusión social. Uno de los handicaps más importantes en lo que se refiere la evaluación es el coste que suelen tener estos estudios. La mayoría inalcanzables para las organizaciones del tercer sector. En la Coordinadora estamos desarrollando una aplicación móvil, Messagenes, que podrá ayudar a que reducir estos costes y a visibilizar el impacto que tienen los programas.

¿Cuál es el estado en España de la investigación sobre mentoría social? ¿Estamos lejos de la investigación llevada a cabo en otros países europeos como los países nórdicos?

Desafortunadamente hay muy poca investigación en mentoría social no solo en España sino también en general en Europa. En el Reino Unido sí que se puede encontrar más investigaciones relacionadas con el ámbito pero aún tenemos mucho camino que recorrer y muchas investigaciones que realizar.  Cuando más en red trabajemos investigadores/as y técnic@s mayor utilidad tendrán los resultados del trabajo realizado.

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